La mejor manera de empezar a hacer ejercicio si no has estado activo durante mucho tiempo

La mejor manera de empezar a hacer ejercicio si no has estado activo durante mucho tiempo

Mantener un estilo de vida activo y saludable es esencial para nuestro bienestar general. Sin embargo, a veces, por diversas razones, nos encontramos en un estado de inactividad física prolongada. Si te identificas con esta situación, no te preocupes, porque nunca es demasiado tarde para comenzar a hacer ejercicio. En este blog, exploraremos la mejor manera de retomar la actividad física después de un período de inactividad prolongada. Sigue leyendo para descubrir cómo puedes iniciar tu camino hacia una vida más activa y saludable.

  • Consulta a un profesional de la salud: Antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, es importante hablar con un médico o un profesional de la salud. Ellos podrán evaluar tu estado de salud actual y brindarte recomendaciones personalizadas sobre cómo comenzar. Esta precaución es especialmente relevante si tienes alguna condición médica preexistente o si llevas mucho tiempo sin actividad física.
  • Establece metas realistas: Es esencial establecer metas realistas y alcanzables al comenzar un programa de ejercicios. No te presiones demasiado desde el principio, ya que esto puede llevar a lesiones o desmotivación. Comienza con pequeños objetivos, como caminar durante 30 minutos al día o hacer ejercicios de estiramiento básicos. A medida que ganes resistencia y confianza, podrás aumentar gradualmente la intensidad y duración de tus entrenamientos.
  • Elige actividades que disfrutes: Encontrar una forma de ejercicio que disfrutes aumentará las posibilidades de que te mantengas comprometido a largo plazo. Si no te gusta correr, por ejemplo, no te fuerces a hacerlo. En su lugar, prueba diferentes actividades físicas como nadar, bailar, andar en bicicleta o practicar yoga. ¡Hay muchas opciones para elegir!
  • Empieza con ejercicios de bajo impacto: Si has estado inactivo durante mucho tiempo, es recomendable comenzar con ejercicios de bajo impacto para minimizar el riesgo de lesiones. Caminar, nadar, hacer pilates o yoga son excelentes opciones para comenzar a fortalecer tu cuerpo sin someterlo a un estrés excesivo. A medida que te sientas más fuerte y en forma, podrás probar ejercicios de mayor impacto, como correr o levantar pesas.
  • Establece una rutina y mantén la consistencia: Crear una rutina de ejercicios es fundamental para lograr resultados a largo plazo. Programa sesiones de ejercicio en tu calendario y haz de ellas una prioridad en tu día a día. Comienza con una frecuencia realista, como tres o cuatro veces por semana, y gradualmente aumenta la cantidad de días a medida que te sientas más cómodo. Recuerda que la consistencia es clave para lograr mejoras duraderas.
  • Escucha a tu cuerpo: Durante el proceso de retomar la actividad física, es importante escuchar a tu cuerpo y respetar sus límites. Si sientes dolor o fatiga excesiva, tómate un descanso y permite que tu cuerpo se recupere. No te presiones para hacer más de lo que puedes manejar.
  • Calentamiento y enfriamiento: Antes de comenzar cualquier actividad física, dedica unos minutos a calentar tus músculos y articulaciones. El calentamiento ayudará a preparar tu cuerpo para el ejercicio y reducirá el riesgo de lesiones. Realiza movimientos suaves de estiramiento y ejercicios de movilidad articular. Del mismo modo, al finalizar tu sesión de ejercicio, no olvides hacer ejercicios de enfriamiento para ayudar a tu cuerpo a recuperarse.
  • Encuentra un compañero de entrenamiento: Hacer ejercicio con un compañero puede ser una excelente manera de mantenerse motivado y comprometido. Busca a un amigo, familiar o incluso únete a grupos de ejercicio locales. Tener a alguien que te acompañe en tus sesiones de entrenamiento puede hacer que el proceso sea más divertido y desafiante. 
  • Incrementa gradualmente la intensidad: A medida que te sientas más fuerte y en forma, podrás aumentar la intensidad de tus ejercicios de manera gradual. Agrega un poco más de tiempo, distancia o resistencia a tus rutinas existentes. Esto te ayudará a progresar y evitará el estancamiento en tu programa de ejercicios.
  • Escoge una variedad de actividades: No te limites a una sola forma de ejercicio. Incorpora una variedad de actividades en tu rutina para trabajar diferentes grupos musculares y mantener el interés. Alterna entre ejercicios cardiovasculares, entrenamiento de fuerza, flexibilidad y equilibrio. Además de mantener tu cuerpo en constante desafío, también evitarás el aburrimiento.  
  • Recompénsate y celebra los logros: A medida que alcances tus metas y vayas progresando en tu programa de ejercicios, asegúrate de recompensarte y celebrar tus logros. Esto te ayudará a mantener la motivación y a disfrutar del proceso. Permítete un pequeño premio o celebra con una actividad que disfrutes para reconocer tus esfuerzos.

 Recuerda, lo más importante es ser paciente y compasivo contigo mismo mientras retomas la actividad física. No te compares con los demás y respétate en cada etapa de tu viaje. Con el tiempo y la constancia, notarás los beneficios de estar activo y te sentirás mejor tanto física como mentalmente. ¡Disfruta del proceso y mantén un enfoque positivo hacia tu bienestar!

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